La agonía de los periódicos en Venezuela


La imprenta del diario El Nacional  REUTERS/Adriana Loureiro

 

Cada día son menos periódicos los que circulan en las calles de Venezuela. Los estantes donde reposaban los diarios ahora son ocupados por revistas, por algún papel que anuncia que hay punto de venta, o con mensajes que de alguna forma señalan la forma de pago. Ya no queda ni el rastro de lo que fueron los buenos tiempos de los impresos, publica Espacio Público.

La “situación país”, la falta de dinero en efectivo y el monopolio de la materia prima ejercido por el Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM) son las principales causas de cierre de estos espacios informativos que tradicionalmente un porcentaje importante de venezolanos elegían como medio para conocer la actualidad. Hace tiempo el abanico de opciones era mayor, entre portadas coloridas o en blanco y negro; titulares o fotos llamativas; o el tamaño del impreso –estándar o tabloide- el venezolano tenía libertad de escoger qué leer. Hoy solo quedan algunos con pocas páginas para sus noticias, mientras que otros migraron a la web o desaparecieron.

A inicios del gobierno de Nicolás Maduro en 2013, circulaban 134 impresos, en la actualidad (agosto de 2018), solo quedan 65 en todo el país; es decir, la oferta informativa impresa se redujo en 49% y 51% que permanece activo, administra su materia prima para extender su tiempo de circulación: diaria, semanal, mensual o en días específicos durante la semana.


El controlador del papel prensa

En 2012 el gobierno eliminó el papel prensa como bien de importación prioritaria, característica que permitía obtener divisas a precio preferencial a quienes desearan comprar el producto en el exterior, ya que la producción venezolana nunca ha sido suficiente para abastecer el mercado y el sistema de control cambiario fija rígidos mecanismos para los negocios que se pagan en dólares, y encarece el precio final a quienes pasan por debajo de la mesa y evaden el protocolo. A partir de ese año los medios impresos venezolanos que importaban directamente el papel deben cumplir con una serie de trámites burocráticos para cancelar el papel al proveedor extranjero y obtener el producto.

El Complejo Editorial Alfredo Maneiro S.A. (CEAM) fue creado en 2013 para monopolizar la venta de papel periódico en Venezuela, una sociedad anónima que nació mediante el Decreto Presidencial Nº 104, “considerando la importancia de difundir información sobre la gestión gubernamental para generar ‘una nueva conciencia ciudadana, como un pilar en el proceso de construcción del hombre nuevo’”, teniendo en cuenta la necesidad de “reforzar la política comunicacional difundida a través de la prensa escrita”.

El CEAM está adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información y tiene por objeto “la producción, distribución, y comercialización de diversos productos impresos, destinados a la información, divulgación, propaganda y publicidad”, con la autorización presidencial para otras actividades comerciales “como la fabricación, comercialización, importación, exportación, modificación y restauración de insumos, partes, piezas y equipos de impresión y reproducción”.

Para cumplir con su objetivo el CEAM debe “seguir los lineamientos y políticas que dicte el Ejecutivo Nacional”, lo que lo convierte en un instrumento parcializado que responde a los intereses gubernamentales, es el único órgano con acceso a divisas a bajo costo para importar un bien que necesitan todos los periódicos: papel prensa.

Mientras nacían periódicos gubernamentales como Ciudad CCS, los independientes tenían que reducir sus páginas para ahorrar papel periódico, planchas de impresión y tinta, a modo de tratar de garantizarse más tiempo en la calle, esperando que el CEAM, presidido por el oficialista Hugo Cabezas, entregara el papel que ya se había solicitado y pagado. Por otra parte, la escasez de insumos provocó que los medios impresos buscaran migrar a un mercado de importación sin divisas preferenciales, con costos más elevados que asfixian la permanencia en medio de una economía hiperinflacionaria.

Durante los primeros cuatro años de restricciones, 33 periódicos salieron de circulación indefinidamente, redujeron su paginación o su formato. Solo en 2018 se han visto afectados 27 diarios, lo que suma 74 medios que ya no están publicando sus noticias: más desinformación, menos pluralidad y mayor dominio gubernamental de la opinión pública.

Los años siguientes se creó un mercado paralelo a través de la empresa Proyectos y Ejecuciones Guian C.A. relacionada con Luis Coronado Viaje, hombre de confianza de Hugo Cabezas. Según una investigación de Armando Info, ofrecían el papel prensa importado por el CEAM a los periódicos necesitados a un precio más elevado que el de Maneiro, pero inferior al fijado según el dólar paralelo. Esto hizo atractiva la compra por esta y otras vías irregulares donde reina la pregunta ¿cómo y por qué esta empresa obtenía el papel comprado a dólar preferencial por el CEAM en el exterior?

Hugo Cabezas: el verdugo de los periódicos

Hugo Cabezas, Director del Complejo Editorial Alfredo Maneiro S.A.

Hugo Cabezas, abogado y politólogo de 46 años, es el Director del CEAM desde el año 2013, designado por el entonces Ministro de Comunicaciones, Ernesto Villegas, aun cuando hubo quejas dentro del chavismo al momento de su nombramiento: “Se trata de un ciudadano que arrastra una lista de serias denuncias de corrupción. Cabezas no cumple con el perfil ético de la revolución, por eso creemos que su designación es un error”, declaró el 13 de enero de 2014 Pedro Eusse, dirigente del Partido Comunista de Venezuela.

Cabezas nació en Boconó, estado Trujillo y cursó sus estudios universitarios en la Universidad de Los Andes (ULA), entre los años 2002 y 2003 fue Director Nacional de la Juventud del extinto Movimiento V República (MVR), luego asumió hasta el 2006 la otrora Dirección General de la Oficina Nacional de Identificación y Extranjería (Onidex, hoy Saime).

En 2007 estuvo al frente del Ministerio del Despacho de la Presidencia; entre 2008 y 2012 fue gobernador del estado Trujillo por el Partido Socialista Unidos de Venezuela (PSUV), gestión sobre la cual pesa un investigación por 700 casas que no fueron construidas. Entre enero y abril de 2014 fue el Ministro del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno. En agosto de 2015 asumió la conducción del Servicio Autónomo de Imprenta Nacional y Gaceta Oficial (Saingo).

Durante sus cinco años en la directiva del CEAM abundan los reclamos por discrecionalidad en la venta de papel a los periódicos, dejando frecuentemente por fuera aquellos de tendencia opositora o independiente del gobierno; esta es una medida indirecta para restringir la libertad de expresión que evita que se publique y se lea aquello que al gobierno no le agrada. La limitación en el flujo libre informativo no solo afecta a los periódicos, sino a cualquier persona que depende de estos medios para conocer lo que sucede y decidir conforme a esto: desde por quién votar, hasta si es necesario salir más temprano de casa porque habrá paro de transporte.

Lea el reportaje completo en Espacio Público 

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Fuente original La Patilla

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